ARRUGAS FACIALES
La expresión de nuestro rostro depende principalmente de los movimientos de la frente y región periorbitaria (cejas, patas de gallo, entrecejo). En función del tipo de movimiento que se realice, reflejaremos una expresión de expectación, preocupación, curiosidad, serenidad, confianza, enfado, cansancio, sorpresa, tristeza, ansiedad o entusiasmo.
El tratamiento de esta zona debe realizarse con el máximo cuidado y conocimiento de la anatomía, para mantener la posibilidad de expresión en el rostro, mejorando las arrugas, corrigiendo las asimetrías presentes y favoreciendo la elevación de las cejas.
¿En qué consiste el tratamiento de las arrugas faciales?
El tratamiento de las arrugas faciales consiste en la aplicación de una técnica médica destinada a disminuir de forma temporal la contracción de determinados músculos responsables de las arrugas de expresión del tercio superior del rostro.
Al reducir la intensidad de esos movimientos repetitivos, se suavizan las líneas de expresión de la frente, el entrecejo y las patas de gallo, al tiempo que se consigue una apariencia más descansada y relajada, respetando la expresión natural del rostro.
Además de mejorar las arrugas ya existentes, este tratamiento ayuda a prevenir que se profundicen con el paso del tiempo y puede contribuir a mejorar pequeñas asimetrías faciales y favorecer una mayor apertura de la mirada cuando está indicado.
Duración de la intervención
Anestesia
Resultados
Duración del tratamiento
¿Cómo es la evolución del Tratamiento de las arrugas faciales?
El tratamiento se realiza en una única sesión y se revisa aproximadamente a los 15 días para valorar la evolución y comprobar que el resultado obtenido es el adecuado.
Los primeros cambios suelen comenzar a apreciarse entre los 3 y los 7 días posteriores al tratamiento, alcanzando su efecto máximo alrededor de las dos semanas.
Con el paso de los meses, la actividad muscular va recuperándose de forma gradual, por lo que las arrugas de expresión reaparecen progresivamente siguiendo el proceso natural de envejecimiento facial. Por este motivo, cuando se desea mantener el resultado, suele recomendarse realizar sesiones de mantenimiento adaptadas a cada paciente.
¿Para quién está indicado?
Este tratamiento está indicado en personas que desean suavizar las arrugas de expresión del tercio superior del rostro, mejorar el aspecto de cansancio o tensión facial y prevenir que las líneas de expresión se hagan más profundas con el paso del tiempo.
Siempre debe realizarse tras una valoración médica individualizada, teniendo en cuenta la anatomía, la expresividad y las necesidades de cada persona.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se realiza el tratamiento?
El tratamiento se realiza en la consulta mediante la aplicación de pequeñas infiltraciones en puntos previamente planificados tras el análisis de la anatomía y de la expresión facial. Es un procedimiento ambulatorio, de corta duración y permite retomar la actividad habitual prácticamente de forma inmediata.
¿Es doloroso?
Es completamente tolerable, no genera molestias importantes, ni inflamación residual, salvo un leve enrojecimiento de los diferentes puntos de punción que dura unos minutos.
¿Cuánto tiempo dura el efecto?
El retorno de la función muscular es gradual y la duración total suele ser de 3 a 4 meses, dependiendo de cada persona.
¿Se puede complementar con otros tratamientos?
Sí. De hecho, es frecuente combinar este tratamiento con otros procedimientos de medicina estética, como los rellenos con ácido hialurónico, la redensificación facial o los inductores de colágeno, cuando el objetivo es abordar el envejecimiento facial de forma global y conseguir un resultado más armónico y natural.
¿Me quedará el rostro sin expresión?
No. El objetivo de este tratamiento no es eliminar la expresión del rostro, sino suavizar aquellas contracciones musculares que pueden transmitir una apariencia de cansancio, enfado o preocupación sin que realmente reflejen cómo te sientes.
Cuando se planifica y aplica correctamente, permite abrir sutilmente la mirada, favorecer una ligera elevación de la cola de las cejas cuando está indicado y suavizar las arrugas de expresión del entrecejo, manteniendo siempre la naturalidad y la capacidad de gesticular.






