Bruxismo

Bruxismo ¿Qué es?

El bruxismo es una actividad muscular masticatoria repetitiva que se caracteriza por apretar o rechinar los dientes y/o por apretar o empujar la mandíbula.

Se trata de una enfermedad generalmente relacionada con cuadros de estrés y ansiedad, que distingue dos tipos de patologías, dependiendo del momento en el que se manifiestan los síntomas de la misma:

Por un lado existe el bruxismo diurno, una actividad consciente o inconsciente de los músculos masticatorios mientras la persona está despierta, que se caracteriza por el contacto repetitivo o sostenido de los dientes y/o por el refuerzo o empuje de la mandíbula. En general este tipo de patología es silenciosa, excepto en pacientes con enfermedades mentales orgánicas

Por otro lado, el bruxismo del sueño o nocturno, una actividad inconsciente de los músculos masticatorios durante el sueño, que es rítmico y generalmente viene acompañado de sonidos. En estos casos, las personas tienen más probabilidades de padecer otros trastornos del sueño, como roncar o realizar pausas en la respiración (apnea del sueño).

En ambos casos, esa fuerza constante provocada al apretar y/o rechinar los dientes, genera una sobrecarga y un esfuerzo extra en los músculos de la masticación (temporales, maseteros y pterigoideos), ocasionando una contractura y aumento en el tono muscular que se manifiesta a través de diversas dolencias: puede provocar dolores de cabeza; dolor alrededor de la mandíbula y en la articulación temporomandibular; y dolor irradiado a los oídos. En algunos casos la enfermedad también provoca un ensanchamiento de la cara -algunos pacientes sienten que su cara se ve más cuadrada- y en casos extremos puede provocar desgaste o fractura de piezas dentales e incluso dificultad para abrir la boca.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento del bruxismo, consiste en limitar la sobrecarga extra de fuerza sobre los músculos involucrados, con la finalidad de relajarlos y por ende disminuir el dolor. La recomendación principal es iniciar una dieta muy blanda, medicación específica, uso de férula de descarga tipo Michigan y fisioterapia.

En aquellos casos, en los que todas esas medidas no mejoren el dolor facial, se indica el tratamiento con toxina botulínica.

El tratamiento con toxina botulínica consiste en la infiltración de dicha sustancia en los músculos involucrados (maseteros y temporales principalmente), con la finalidad de disminuir el mecanismo de contracción muscular, y por ende eliminar la sobrecarga generada, obteniendo una mejoría considerable del dolor.

¿Qué beneficios se obtienen
con este tratamiento?

  • La disminución de la función muscular con la infiltración de toxina botulínica alivia temporalmente el dolor y la sensación de presión a cada lado de la mandíbula y del rostro.
  • Al poner en reposo la musculatura masticatoria el aspecto cuadrado de la cara consecuencia de la hipertrofia de los maseteros mejora, confiriendo a la cara un aspecto adelgazado y fino.
Intervención

30 minutos

Anestesia

No requiere

Resultados

Inmediatos

Duración

4-6 meses

Bruxismo

Indicaciones de interés
para el paciente

Antes y después

Casos clínicos de
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